domingo, 1 de diciembre de 2013

Sushi hecho en casa paso a paso

El título de la entrada lo dice todo. No pretende ser un Sushi "ortodoxo", como el que haría un maestro japonés. Seguramente horrorizará a los entendidos y habré cometido algún que otro sacrilegio en el proceso...pero a mí, que no soy ninguna experta en cocina japonesa, me parece aceptable a nuestro paladar occidental. Sé que lleva productos de buena calidad y que lo comemos recién hecho. Todo esto me "compensa" que quizás infrinja algún precepto de la cocina japonesa.
Solo pretendo ofrecer una explicación sencilla y asequible a quién se acerca por primera vez a este tipo de comida oriental. Puede ser divertido ofrecer a nuestros amigos o a la familia una cena algo exótica y creo que el resultado para quién no es un entendido es más que digno.
Para ser sincera debo ponerle alguna "pega" a mi sushi pero que prometo corregir con el tiempo y es que adolece de la "perfección" en la presentación que tiene un sushi hecho por un cocinero japonés.
A ver si estas Navidades alguien de la familia o algún amigo me regala alguno de los muchos "cachivaches que hay para facilitar su realización.
Para invitar a todos a prepararlo quiero aclarar algo que constituye muchas veces el motivo por el que muchos no se animan a cocinarlo y es que asocian el sushi necesariamente con la "obligación" de comer pescado crudo. Sencillamente esto no es cierto. Algunas variedades de sushi se preparan con pescado crudo, pero no todas.
Bueno, sin más preámbulo, vamos por partes. Primero vamos a hacer un pequeño repaso a los utensilios e ingredientes que necesitaremos. Luego nos meteremos en faena.

EL "INSTRUMENTAL" se compone de cosas en su mayoría básicas que todos tenemos en la cocina y alguna un poquito más especifica, como la esterilla de bambú que además de barata nos va a servir de gran ayuda.
  • Un recipiente bien amplio y profundo
  • Un colador grande
  • Una olla pequeña
  • Una espátula de madera grandecita
  • Una esterilla para sushi(en tiendas de todo a 100)
  • Un pelador de verduras
  • Cuchillos que corten muy, muy bien (esto es imprescindible)
  • Palillos japoneses (es mucho más divertido intentar tomar el sushi con ellos)
  • Cuenquitos para servir la salsa de soja con la que se acompaña el sushi
  • Un abanico (mola abanicar el arroz porque das la impresión de ser una entendida)
LOS "BÁSICOS". Se trata de ingrediente que deberemos adquirir expresamente para la realización del sushi pero merece la pena comprarlos. Una vez en casa ya los tenéis para las siguientes veces que hagáis esta receta (que van a ser muchas, ya lo veréis). En su mayoría pueden adquirirse en comercios de alimentación oriental o en grandes superficies. 
  • Alga Nori (Alga seca que sirve para enrollar la mayoría de las variedades de sushi)
  • Láminas de pasta para rollitos de primavera.
  • Arroz para Sushi. Tiene un grano más corto y grueso que el arroz que conocemos como de grano redondo.(Si no lo encontramos, ocasionalmente puede servirnos arroz normal de grano redondo)
  • Salsa de Soja (Algunas marcas elaboran salsa de soja con distintos grados de sal, a mí me gusta la que no es excesivamente salada)
  • Salsa agridulce (El sushi, tradicionalmente no se sirve con esta salsa que es china pero si os gusta este sabor, como no somos japoneses podemos usarla)
  • Vinagre de arroz
  • Jengibre encurtido (Es mejor el rosa) Se utiliza entre bocado y bocado de sushi para limpiarnos el paladar.
  • Wasabi (Rábano picante  de color verde que se utiliza para aderezar algunas variedades de sushi. En ocasiones se mezcla con la salsa de soja para atenuar el picante)
  • Semillas de sésamo
  • LOS RELLENOS. Aquí hay algunos que podrían decirse que son los "clásicos" pero luego vosotros podeis utilizar otros a vuestro gusto, el repertorio puede ser todo lo amplio que querais. Lo importante siempre es que sean de buena calidad y siempre muy, muy frescos. Por cierto, el pescado aunque crudo, debe congelarse previamente para evitar problemas de Anisakis.
  • Salmón fresco
  • Atún fresco
  • Solomillo de bonito del Norte
  • Gambones
  • Tronquitos de mar
  • Huevas de salmón
  • Anchoas
  • Zanahorias
  • Aguacate
  • Pimiento morrón o del piquillo
  • Pepino
  • Pepinillo en vinagre
  • Cebollino
INGREDIENTES PARA ENVOLVER...esta vez usaremos:
  • Alga Nori
  • Sésamo
  • Condimento de ajo y pimentón
Pero puede utilizarse otros muchos, desde cebolla frita deshidratada, semillas de sésamo negro o o blanco, huevas de salmón, polvo de alga nori, láminas de salmón, etc.
Bueno, tras este repaso a ingredientes y utensilios vamos a meternos en faena...
1.- Preparamos el arroz para el sushi. Para unos tres/cuatro comensales precisaremos unos (300 gramos de arroz para sushi y 1/2 litro de agua)
En primer lugar lavamos el arroz. Puede hacerse poniendo el arroz en un bol grande y cambiando el agua cuántas veces sea preciso hasta que salga totalmente transparente. Yo lo pongo en el colador grande bajo el chorro del grifo (con agua fría, claro) y me llevo un buen rato hasta que elimino todo el almidón.
Ahora coceremos el arroz. Con estas proporciones os aseguro que el arroz queda en su punto, eso sí, con la condición de que no levantéis la tapa de la olla en ningún momento ya que se perdería el vapor que contiene que es el que en definitiva ablanda el arroz.
En olla ponemos el medio litro de agua fría junto con el arroz que acabamos de lavar y lo llevamos a ebullición, con la olla tapada, a fuego fuerte.
A partir de que el agua hierva bajamos el fuego al mínimo y contamos 15 minutos exactamente.
Cerraremos el fuego y dejaremos el arroz en reposo otros 15 minutos sin levantar la tapa de la olla en ningún momento.
Ahora ya tendremos listo el arroz para aderezarlo.
Volcaremos el arroz hervido y reposado en un bol bien amplio.
2.- Preparamos el aderezo del arroz.
Mientras se va cociendo el arroz y durante el tiempo de reposo iremos preparando la mezcla que necesitaremos luego para su aderezo.
Mezclamos en un cuenco que pueda ir al microondas:
4 cucharadas de vinagre de arroz
2 cucharadas de azúcar
1 cucharada rasa de sal
Removemos bien el conjunto y lo introducimos un momento en el microondas para que se caliente y se vayan disolviendo los ingredientes. Deberemos hacerlo en dos o tres pasos ya que cuesta un poco. Metemos unos segundos en el micro, sacamos y removemos y volvemos a meter.
Una vez disuelto el azúcar y la sal en el vinagre reservamos hasta que lo necesitemos.


 3.- Aderezamos el arroz. Con el arroz en el bol echaremos sobre él el aderezo que tenemos preparado y removeremos suavemente para no romper los granos pero mezclándolo todo bien para que todo el arroz quede impregnado por igual.
Por lo visto los japoneses enfrían el arroz removiendo y abanicándolo a la vez pero... qué queréis que os diga? Como yo hago el sushi sin ayuda me resulta imposible abanicar con una mano y remover con la otra, así que lo que hago es usar la espátula de madera y remuevo hasta que veo que está casi frío y el abanico solo cuando alguien entra en la cocina de sorpresa: se coge en ese momento y abanicamos con él a la vez que invitamos a salir de la cocina, os aseguro que jurará sobre la Biblia que sois unos entendidos totales de sushi ejjeje Luego, claro, se abandona el abanico en la encimera y se sigue con la espátula.
Ahora ya tenemos el arroz preparado para sushi.
4.- Preparamos el resto de ingredientes para el sushi.
Como he dicho más arriba los ingredientes pueden ser muy diferentes, dependerá de las variedades de sushi que queramos preparar y de nuestro gusto personal.
Cortamos las verduras (la zanahoria, el pepinillo, los pimientos morrones) en tiras muy, muy finitas para que quepan cómodamente dentro de los rollos de sushi.
Pelamos y deshuesamos el aguacate y lo cortamos en tiras como de 1,5 cm de gordas. Esto no es conveniente hacerlo con demasiada antelación dado que ya sabéis que el aguacate tienen a oxidarse y por tanto a ennegrecerse, así que dejadlo para lo último.
Luego laminaremos unos trozos de pescado que serán los que usaremos para poner encima de alguna variedad de sushi y otros los cortaremos en forma de taco muy alargado más o menos de 1,5 x 20 cm. de largo (el ancho del alga nori) que serán los que usemos para rellenar los rollos.
Si decidimos usar gambones o gambas las deberemos descabeza y pelar primero y luego, antes de cocerlas apenas un minuto o dos en agua con abundante sal deberemos introducirles un palillo todo a para que conserven la forma recta durante la cocción, meteremos este palillo todo a lo largo para evitar que durante la cocción se curven y dificulten luego, al ponerlas sobre los taquitos de arroz quede bien presentado y se adapten a la forma plana del arroz.
En este caso he usado estos ingredientes, pero ya digo, vosotros usad los que más os gusten. Podéis sustituir el atún y el salmón por palitos de cangrejo o salmón marinado o ahumado, también queda muy rico así.
  • Cebollino
  • Zanahoria
  • Pepinillos en vinagre
  • Pimientos
  • Aguacate
  • Atún
  • Solomillo de Bonito del Norte
  • Salmón
  • Gambón  
  • 



 5.- Preparamos las distintas variedades de sushi:
MAKI
Voy a aclararos una cosa, las láminas de alga nori tienen dos caras. Una es más brillante que la otra. Es esta brillante la  que irá por la parte externa de los rollos, por tanto la pondremos bocabajo, tocando la esterilla y el arroz lo podremos sobre la parte más mate.
Primero, para evitar que se nos manche la esterilla de bambú, la cubriremos con film de cocina, así podremos cambiarlo entre rollo y rollo si vemos que es preciso. Colocaremos una lámina de alga nori sobre la esterilla de bambú forrada de la forma que acabo de indicaros colocando en la posición en la que las líneas que tiene el alga sean paralelas a las cuerdas de algodón de la esterilla, es decir, perpendiculares a nosotros.
Ahora, con las manos húmedas con agua (pero no chorreando) iremos tomando porciones del arroz e iremos cubriendo la lámina con una capa no excesivamente gruesa. Presionaremos ligeramente con los dedos pero con cuidado de no ejercer tanta fuerza que nos queden aplastados los granos de arroz.
Dejaremos sin cubrir de arroz el último centímetro de alga nori.
Ahora colocaremos los ingredientes que decidamos que va a llevar perpendiculares a la dirección de las hebras de algodón que tiene la esterilla (Como podéis ver en la fotografía). En este caso yo he usado cebollino, atún, tiritas de zanahoria y láminas de aguacate.
Ayudándonos de la esterilla enrollaremos hacia dentro el alga con el relleno dentro, presionando ligeramente con las manos. Vamos levantando la esterilla (para que no se quede dentro) y volviéndola a situar sobre el alga a medida que el rollo se va formando.
Cuando ya tenemos todo el rollo formado humedeceremos ligeramente el extremos del alga que hemos dejado sin arroz precisamente para que ahora pueda adherirse y así cerrarse bien evitando que se nos desarme.


 



Ahora deberemos cortalo en porciones. Generalmente suelen dividirse en 8/10 porciones. Hay que pensar que el sushi debe ser del tamaño de un bocado.
Aquí es dónde se nos hará imprescindible contar con un cuchillo que corte perfectamente. Como el arroz del sushi es bastante pegajoso deberemos lavar el cuchillo frecuentemente durante el proceso para eliminar los granos de arroz que quedarán pegados a él tras cada corte.
Partiremos el rollo a la mitad y luego cada mitad la partiremos en cuatro partes.







URAMAKI
Se trata de un maki por así decirlo "al revés", es decir, con el arroz por fuera. Al igual que en el Maki, cubriremos una lámina de alga nori con arroz pero una vez cubierta (en este caso sin reservar el último centímetro) le daremos la avuelta situando en el arroz tocando la esterilla y el alga nori hacia arriba. Sobre ella pondremos los ingredientes que deseemos. Enrollaremos el nori empezando por abajo y apretando la esterilla como en el caso del maki,
Una vez formado el rollo de Uramaki lo "rebozaremos" pasándolo por el codimento de ajo y pimentón.
 NIGIRI 
Es la variedad más sencilla de sushi. Cogemos un poquito de arroz y la apretamos un poco entre las manos para que el arroz se compacte un poquito. Luego con los dedos intentamos que todas queden nos del mismo tamaño y forma.
 Los nigiri de bonito del norte de la derecha están hechos con un poquito de wasabi sobre el arroz y cubierto con una lámina de solomillo de Bonito del norte crudo. Los nigiri de salmón están elaborado exactamente igual que los anteriores pero sustituyendo la lámina de bonito por una de salmón crudo.
Nigiris de gambón. Para hacer estos nigiri hemos seccionado longitudinalmente los gambones que teníamos reservados y cocidos con un palillo insertado a lo largo antes de cocerlos. Retiramos el palillo, seccionamos sin llegar a dividir en dos partes, solo practicando una hendiduda para que peud abrirse los lomos y colocamos un gambón sobre cada uno de las pequeñaas porciones de arroz (nigiria).  Cortaremos una tirita de alga nori y rodearemos con ella el nigiri humedeciendo el extremo del alga para que quede pegado y bien cerrrado.
GUNKAN
Como en el caso de los nigiri, los gunkan también tienen como base un paquetito de arroz formado con las manos pero en este caso cortaremos unas bandas de alga nori algo más altas que los paquetitos de arroz y con ellas los rodearemos mojando con agua el extremo del alga para que queden bien cerrado y no se despegue. Sobre la superficie del gunkan pondremos distintos ingredientes, en este caso yo he puesto huevas de salmón. Al haber cortado el alga nori un poquito más ancha que el alto del paquetito de arroz habrá un pequeño espacio que contendrá el "relleno" de huevas y éstas no ser verterán.
SASHIMI
Con un cuchillo perfectamente afilado cortaremos láminas de salmón y de bonito del norte o del pescado que tengamos. Las colocaremos en una bandeja en la que lo serviremos.


 6.- Servimos el sushi
Habitualmente el sushi se sirve sobre una bandeja de madera con patitas (yo no dispongo de ella, a ver si algún alma caritativa de mi entorno se le ocurre que pudiera ser un buen regalo ;)  )  en la que se colocan las distintas variedades de sushi que hemos preparado. Junto a ellas se ponen unos cuencos para contener la salsa de soja y las láminas de jengibre encurtido y el wasabi.
A mí me gusta poner una pizquita de wasabi en la salsa de soja removiendo para mezclarlo bien.



Aquí os dejo unos vínculos para acceder a páginas dónde podréis comprar algunos productos si os resulta difícil encontrarlos en los supermercados de vuestra zona.
TOKIO YA
Sede en Madrid
916 768 247

Sede Barcelona
935 321 938

JAPON SHOP

MUNDO NIPON
Av de las Ciudades, 42, 28903 Getafe (Madrid ‎)
665 13 97 56



Morcilla de arroz con pimientos "del piquillo" dulces

Es un plato bien socorrido, de esos que se preparan en un momento

INGREDIENTES:

 * 1 Morcilla de arroz cortada en rodajas gorditas
* Unos cuántos pimientos "del Piquillo" cortados en trocitos
* Un par de cucharadas de azúcar
* Un poquito de harina
* Un chorrito de aceite de oliva virgen extra



Un "truquillo" para que la morcilla no se pegue al asarla en la sartén es enharinar un poquito las rodajas.

Echar un par de cucharadas de azúcar sobre los pimientos, remover bien y calentar en el microondas un par de minutos para que el azúcar se disuelva bien. Reservar.

Poner a calentar una sartén con unas gotas de aceite. Cuándo esté bien caliente poner a dorar las rodajas de morcilla hasta que tengan un bonito color dorado.
Cuándo estén echas por un lado, darles la vuelta y dorarlas por el otro.

Poner las rodajas de morcilla asada sobre el plato dónde las vayamos a servir y decorarlas con un poco de pimientos dulces sobre cada una de ellas. El contraste entre el sabor de la morcilla y el dulce de los pimientos es exquisito.


"Escalibada" (Ensalada catalana de verduras asadas)

La escalibada es un plato muy típico de la cocina catalana. En realidad tradicionalmente las verduras se asan al rescoldo de una buena lumbre pero a falta de ello en el horno puede salirnos una deliciosa ensalada de verduras asadas.
Es importante, como casi siempre, que la materia prima sea buena. Los pimientos rojos de los de piel fina y "cuero" gordito, que son los que dan más carne y son más dulces, las cebollas tardan en hacerse así que yo las pongo chiquitas. La cabeza de ajos que sea grande, de dientes de buen tamaño y a poder ser de "Chinchón" una variedad que aquí en Madrid se adquiere muy fácilmente en cualquier verdulería. Los tomates maduros y carnosos...y por supuesto, un aceite de oliva virgen extra que no falte.
INGREDIENTES:

* 4 Pimientos rojos
* 4 cebollas no muy grandes
* 2 Berenjenas
* 3 tomates rojos bien maduros...
* Una cabeza de ajos de buen tamaño
* Sal
* Aceite de oliva virgen extra
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* Anchoas (opcional)
* Tostadas de pan (opcional)

Pondremos en la bandeja del horno precalentado a unos 180/200 grados (calor por arriba y por abajo) todas las verduras (excepto los tomates) embadurnadas con algo de aceite.
Mientras van asándose vamos moviéndolas de vez en cuando para que se hagan por todas partes por igual.
En aproximadamente hora y media tendremos asados los pimientos, los ajos y las berenjenas. Los sacamos del horno.
Dejaremos para que sigan haciéndose las cebollas y meteremos en este momento al horno los tomates. En unos tres cuartos de hora más de asado estarán blanditas las cebollas y los tomates.
Una vez las cebollas se han acabado de ablandar así como los tomates sacaremos todo del horno.
Un truquillo para que los pimientos y berenjenas se pelen mejor es dejarlos enfriar en un recipiente tapado para que "suden".

Cuando las verduras están frías se pelan y se le quitan las pepitas a los pimientos. Se vacían las berenjenas colocándose su carne también en la bandeja. Igualmente hacemos con las cebollas que partiremos en trozos grandes y los tomates y quitaremos la piel a los ajos. colocaremos todo en una bandeja prácticamente enteras. Se aliñan con un buen chorro de aceite de oliva, sal y vinagre.
Puede comerse fría o tibia, yo la prefiero tibia. Podemos servir las verduras colocadas en una bandeja simplemente aliñadas pero también pueden tostarse unas rebanadas de pan sobre las que se servirá la escalibada con unas cuantas anchoas encima.

Puchero malagueño

Se trata de un plato que en invierno se hace con mucha frecuencia en Málaga.
Las cocineras malagueñas cuando hablan de cómo les ha quedado el puchero dicen "rico, rico y…blanco, blanco!!" Es un caldo mucho menos denso que el de un cocido. Cuanto más blanco mejor, producto de haber agregado a él los huesos salados y el unto. Como a la gente le gusta el tono blanquecino de este caldo no le ponen morcilla ni chorizo.
El puchero malagueño es muy "versátil", quiero decir que puede servirse de varias formas y hacer con él distintos platos. Se trata de un caldo "base" que la gente en Málaga tiene siempre a mano. Se compone de carnes, garbanzos, si se desea verduras (patata, puerro, zanahoria...).
A estos ingredientes hay que agregar lo que los malagueños llaman "los avíos del puchero", es decir, los huesos de caña, los trocitos de corteza (piel) y  costilla salados y el cachito de "unto". No puede faltar la ramita de hierbabuena fresca que se añade cuando el plato ya está servido, jamás durante la cocción ya que se pierde completamente su aroma.
Este lo voy a utilizar para tener caldo preparado para hacer sopas pero también pueden hervirse en él un puñado de arroz que puede ir acompañado de otro puñadito de judías verdes y patata y tendremos con ello un delicioso primero de cuchara.
Otra forma típica de servir este plato en Málaga es con la famosa "pringá". Primero se sirve la sopa que puede ser de picadillo o simplemente de fideos finos, luego los garbanzos con las verduras (patata, zanahoria, col…al gusto) y luego las carnes que no se comen del modo habitual si no aplastadas todas juntas con un tenedor y acompañadas de pan. Deliciosa!!

A estas formas de utilizar el caldo podemos añadir lo que llaman "berza", es decir, un potaje de col rizada al que al final se le agrega un sofrito en aceite de oliva de cebolla y ajo picado , comino y pimentón.
INGREDIENTES (Para varios litros de caldo)
Un trozo de costilla salada
Un par de huesos de caña salados
Una corteza salada
Un trocito de "unto" (manteca rancia)
Un cuarto de pollo
Un trozo de ternera (tapa, morcillo o cualquier parte que no sea dura)
Un trozo de tocino entreverado ibérico salado
Una carcasa de pollo
Una pata de cerdo partida por la mitad
Garbanzos en remojo (un puñado por persona)
PREPARACIÓN
La noche anterior habremos tenido la previsión de poner en remojo en agua fría los garbanzos con un puñado de sal (mi madre así lo ha hecho siempre y yo, lo cierto, es que no sé si es mejor o peor lo de agregar la sal, pero lo hago).
Comenzaremos por lavar bien el pollo, la ternera, la pata de cerdo y el tocino.
Lavaremos más a conciencia aún los huesos de caña  así como la costilla para evitar que el caldo nos quede excesivamente salado, ya tendremos tiempo, si es necesario, de agregarle sal al caldo.
Ahora prepararemos la bolita de "unto". En galicia y en málaga se le llama unto a lo que en otras partes de España se le llama sencillamente manteca rancia. Debemos pedir al carnicero que nos venda una rodajita de esta manteca pero que no esté demasiado rancia (se nota por el color, si es de un amarillo intenso da demasiado gusto al caldo, debe tener un color blanco cremoso). Podemos conservarla envuelta en film de cocina en el congelador algún tiempo aunque siempre pensando que aunque esté congelada las grasas se ponen rancias con el tiempo,a sí que no comprar demasiada porque se gasta muy poca y por esto que digo, que acaba sabiendo mal.
 











Yo voy a hacer este puchero en olla rápida pero puede hacerse en olla normal, evidentemente tardando son buenas tres horas de cocción.
En una olla de buen tamaño pondremos todos el pollo, la ternera, la pata de cerdo, la carcasa de pollo, los huesos de caña, la costilla y la bolita de unto. Lo cubriremos de agua fría y pondremos a calentar a fuego fuerte.
Cuando rompa a hervir con un cucharón espumaremos el caldo eliminando de él cualquier impureza que vayan soltando las carnes. Mantendremos el hervor fuerte durante 10/15 minutos para que el caldo comience a "trabarse". Este tiempo es imprescindible para que el caldo no salga "transparente" cosa que suele ocurrir si cerramos la olla con el caldo en frío.
Transcurrido este tiempo cerraremos la olla y a partir de ver que ha llegado a la presión máxima (cada olla lo indica de una forma) bajaremos el fuego al mínimo y dejaremos que cueza aproximadamente media hora.
Si no hiciéramos el caldo en olla rápida tendría que hervir al menos dos horas y media. El punto lo sabremos cuando el tocino está ya bastante blando. No del todo porque aún quedan agregar los garbanzos pero éstos suelen añadirse al caldo aproximadamente a mitad de cocción junto con las verduras en el caso de que se pongan.
Si se ve que se consume en exceso añadir agua, siempre hirviendo, nunca fría.  
Abriremos la olla cuando haya perdido la presión y comprobaremos el estado de cocción del pollo que es lo más blando. Si está ya hecho lo retiraremos y lo reservaremos.
Pondremos los garbanzos en una malla para que no se mezcle con las carnes y luego sea fácil separarlos del caldo. Ataremos la malla y la introduciremos en el caldo.
El tiempo que tardarán en ablandarse los garbanzos dependerá de su calidad. Yo utilizo siempre garbanzos de Pedrosillo, una variedad de muy buena calidad que me parece muy tierna y de paladar mantecoso. Una vez que la olla esté cerrada y haya adquirido presión en una media hora suelen estar blandos.
Este sería el momento también de añadir las verduras si decidimos ponérselas al caldo.
Pasada la media hora comprobamos el estado de cocción de los garbanzos, si están blandos ya tenemos el puchero listo! Ahora podremos usar este caldo, como he dicho más arriba, de distintas formas.



Tarta de queso al horno

Hay dos tipos de tartas de queso, las que necesitan horneado y las que no. No sabría decir cuales me gustan más. Son distintas en su textura, en su sabor... quizás suele dar más pereza las que llevan horneado pero merece la pena invertir el par de minutos que nos lleva preparar el molde porque en realidad el tiempo de precalentado del horno lo aprovechamos para ir preparando la tarta y el del horneado... pues eso, podemos hacer mientras tanto lo que nos apeteza.

 
INGREDIENTES:
* 3 Huevos
* 3 Yogures naturales
* 2 vasitos de yogur llenos de azúcar (200 gramos)
* 1 vasito de yogur lleno de harina (3 cucharadas soperas bien colmadas)...
1 Sobre de levadura en polvo tipo Royal
* 2 Tarrinas de queso tipo Philadelphia (de 200 gramos cada un)
* Un par de cucharadas de harina para enharinar el molde
* Un chorrito de aceite de oliva virgen extra para aceitar el molde
* Unas cucharadas de mermelada de albaricoque (o de otra al gusto) para decorar la tarta.
 
1.- Como solo tardaremos unos minutos en tener lista la tarta para hornearla, lo primero que tendremos que hacer es ir precalentando el horno a unos 180º
2.- Ahora prepararemos el molde rociándolo con un chorrito de aceite. Con una servilleta de papel los embadurnaremos bien extendiendo el aceite por todo su interior, sin olvidarnos de las "ranuritas" que tenga. Así eliminaremos el sobrante de aceite y dejaremos únicamente una fina película.
A continuación echaremos en el molde aceitado un par de cucharadas de harina. Moveremos bien el molde para que la harina se distribuya por todas partes y lo sacudiremos bocabajo para eliminar el sobrante. Ya tenemos listo el molde con una fina película de harina pegada por el aceite que hemos puesto anteriormente y que impedirá que la tarta se adhiera a él durante el horneado además de facilitará su extracción una vez cocida.
3.- Procederemos a continuación a mezclar con una batidora o un robot de cocina todos los ingredientes (Excepto la mermelada de albaricoque)
Los batiremos todos juntos durante el tiempo preciso para que quede una mezcla muy poco espesa y sin grumos, totalmente homogénea.
4.- Echaremos la mezcla en el molde enharinado.
Como hemos puesto a precalentar el horno mientras hemos preparado la tarta ahora ya estará listo para que la metamos en él.
5.- Hornearemos a esta temperatura de 180º DURANTE LA PRIMERA MEDIA HORA SOLO CON CALOR POR ABAJO. Esto es para evitar que se forme una costra en la parte superior que impediría que la fuerza de la levadura que contiene la mezcla fuera suficiente para hacer subir la tarta.
El calor por abajo irá cociéndola sin endurecer la parte superior.
Miraremos de vez en cuando como va la cocción y si comprobamos que la tarta aún teniendo solo calor por abajo, se está dorando, la cubriremos con un trozo de papel Albal para impedir que se queme.
Pasada la media hora la tarta deberá haber subido un poco y por arriba aún no estará dorada.
Las temperaturas y los tiempos en los hornos siempre son variables dado que cada uno de nuestros hornos tienen su propia "personalidad". Lo mejor es disponer de un horno con distribución del calor por aire pero a falta de él (como es mi caso) será más que suficiente uno de los habituales como este que os muestro.
Pasada la media hora primera, pincharemos la tarta con un palilllo para comprobar el estado de cuajado que tiene.
Si vemos que está muy blanca aún por arriba y que casi toda ella está bastante líquida, alargaremos un poco la media hora de calor solo por abajo.
6.- Si por el contrario comprobamos que la primera media hora ha sido suficiente para que la tarta ya esté casi cuajada por los bordes y que únicamente el centro permanece líquido, PONDREMOS A CONTINUACIÓN CALOR SOLO POR ARRIBA DURANTE UNOS 15 MINUTOS MÁS APROXIMADAMENTE.
No dejaremos de vigilar la coccion, incluso podemos situar la bandeja del horno en una ranura inferior para que el calor superior no la queme tan rápidamente y permita que se vaya cociendo sin quemarse.
7.- Ya tenemos la tarta cuajada, dorada y lista para decorar. Finalmente extenderemos por arriba unas cucharadas de mermelada de albaricoque o de cualquier otro sabor que nos guste. Podemos hacerlo con la misma cuchara o ayudándonos de una brocha de cocina.
 
La dejaremos enfriar antes de consumirla. En invierno está rica sin meter en el frigorírico; en veramo si la queremos fresquita podemos refrigerarla pero cubriéndola con film de cocina para que no se reseque por arriba.
 
 

"Caramelos" de jengibre (confitado o "escarchado")

Estos son unos "caramelos" que a mí me parecen deliciosos pero que reconozco que quizás sean un tanto peculiares y puede que no a todo el mundo les parezcan de sabor agradable. Quiero aclarar que no tienen el sabor dulce típico de estas golosinas. Están hechos con jengibre y si lo habéis probado preparado de otras formas o rallado crudo en ensalada sabéis que tiene un sabor peculiar, picante, refrescante...muy aromático. A mí me encanta!!!
Ah!! Por cierto...existe la creencia de que el jengibre es un "elixir sexual" jejeje
Ahora en serio, es una planta utilizada por sus múltiples propiedades medicinales.
El jengibre es una raíz tuberosa utilizada como condimento especialmente en la cocina oriental. Esta raíz es la que, encurtida, se usa para acompañar el Sushi. En esta ocasión no lo voy a encurtir, voy a hacer una especie de "caramelos" confitándolo.
 
Trataremos de comprar un jengibre lo más tierno posible. Este que hay en el plato no es del más pequeño, pero no había otro.
Procurad elegir las porciones más lisas y con menos nudos para facilitar el proceso de pelado.
Estos son los "caramelos". Quiero aclarar que no tienen el sabor dulce típico de estas golosinas. Están hechos con jengibre y si lo habéis probado preparado de otras formas o rallado crudo en ensalada sabéis que tiene un sabor peculiar, picante, refrescante...muy aromático. A mí me encanta!!!
Ah!! Por cierto...existe la creencia de que el jengibre es un "elixir sexual" jejeje
Ahora en serio, es una planta utilizada por sus múltiples propiedades medicinales, eso sí es cierto.
 
INGREDIENTES:
  • Jengibre fresco (800 gramos)
  • Agua
  • Azúcar (unos 400/500 gramos).
Solo eso.
Esta mañana he comprado casi, casi 800 gramos de jengibre al peso (fácil de encontrar en grandes superficies, en ocasiones ya embasado en la típica bandeja de porexpán).
Estos casi 800 gramos se han quedado en tan solo 560 una vez pelado. Hay que pensar que se desperdicia bastante al tener que pelar tanta protuberancia y que muchas veces resulta imposible retirar todas las pieles y durezas si no es cortando algún trozo.
 

 Con un pelaverduras y ayudándonos del filo de un cuchillo pequeño bien afilado y de una cucharilla de postre pelaremos totalmente las raíces e iremos poniéndolas en agua mientras terminamos de pelarlas todas.
 
Una vez terminado de pelar cualquier resto de piel adherida a las raíces las retiraremos del agua y las cortaremos en daditos volviéndolas a dejar en remojo durante una hora.
 
Transcurrida esta hora, sacamos los trozos y los echamos a una cacerola con agua hirviendo, cuando el agua vuelva a hervir, dejarlo cocer durante 4 minutos.
Pasados los cuatro minutos de cocción, escurrirlo y remojarlo con agua fría. REPETIR ESTA OPERACIÓN DE COCCIÓN Y ENJUAGUE 4 VECES. De esta manera se "rebaja" un poco el sabor picante típido de esta planta.
Como debemos repetir el proceso 4 veces, una forma de acelerarlo es ir calentando más agua para tenerla preparada para la siguiente cocción.
Para preparar el amíbar. Poner en la cacerola un litro de agua fría con el azúcar. Llevarlo a ebullición a fuego lento removiendo con una cuchara de madera hasta que el azúcar esté completamente disuelta.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Cuando empiece a hervir echar el jengibre y dejarlo cocer suavemente durante 1 y 1/2 horas removiendo a menudo.
Durante este tiempo el almíbar irá espesando poco a poco y el jengibre se ablandará lentamente. En todo caso es un almíbar clarito, ya que de lo contrario, si fuera espeso, el jengibre no llegaría a ablandarse.
El punto de dureza que deseamos depende de nuestro gusto. No es conveniente dejarlo demasiado duro pero tampoco tan blando que se haga puré. Debe quedar algo crujiente.
Pasado este tiempo ponerlo todo en un cuenco dejarlo enfriar y taparlo con un film, dejarlo en la nevera durante 24 horas. Escurrir bien el jengibre, dejarlo secar bien sobre papel de cocina durante algunas horas, pasarlo por azúcar y guardarlo en un bote hermético.
Estos caramelos se conservan bien durante bastante tiempo metidos en una caja metálica de galletas, bueno, en realidad no da tiempo de que se estropen. Están tan ricos!!!
 
 

Ropa vieja - para aprovechar las sobras del cocido

Un plato para la "crisis". Aquí no se tira nada!!! Con la carne que nos sobra del cocido podemos aprovecharla para hacer esta sabrosa receta.  
En algunas casas gusta tanto que cuando se prepara el cocido se tiene en cuenta aumentar en algo los ingredientes precisamente para que sobre bastante para hacer este plato.
En cada cocina se prepara de una forma, unos ponen patatas fritas, otros no. A mí me gusta encontrarme las patatitas fritas pequeñitas junto con el resto de ingredientes pero ya digo, no siempre se añaden.

 Ya digo que se hace difícil decir los ingredientes con exactitud, dependerá del día. Unas veces sobrará chorizo y mucho pollo; otros no quedará casi tocino pero sí mucha ternera... lógicamente la cantidad de garganzos también variará. En este caso yo he utilizado estos ingredientes

INGREDIENTES
  • 2 Dientes de ajo
  • 1 Cebolla
  • 1 Pimiento verde
  • Un poco de tomate frito
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Pimentón de la Vera
  • Sobras del cocido
  • Patatas
  • Aceite de oliva virgen extra 
(garganzos, pollo, ternera, tocino, chorizo...)

 
Antes de comenzar a cocinar deberemos limpiar de pieles y huesos las carnes que sobraron del cocido y las trocearemos en cachitos más o menos grandes según nuestro gusto. Las reservaremos.
En una cacerola amplia ponemos unas cucharadas de aceite de oliva virgen extra y cuando esté caliente agregamos los dos dientes de ajo troceaditos muy pequeños.
Esperamos a que se doren y agregamos la cebolla cortada. Le damos unos minutos para que se ponche un poco tras la cual añadiremos el pimiento verde tronceado.
Cuando están hechas las verduras añadimos un poco de sal, pimienta negra y una buena cucharada de pimentón de la Vera. Sin esperar demasiado para evitar que el pimentón se queme y resulte de sabor desagradable, añadiremos las carnes y garbanzos. Removeremos bien el conjunto para que se impregnen todos los sabores.
Mientras se van friendo las verduras pelaremos unas patatas y las cortaremos el cubitos para freirlas después en una sartén con abundante aceite de oliva virgen extra. Cuando estén doraditas las apartamos y las reservamos.
Cuando vemos que las carnes están ya rehogadas en las verduras añadiremos las patatas fritas que tenemos reservadas. Rectificaremos de sal y dejaremos que todo se rehogue unos minutos.
A mí me gusta añadir las patatas no demasiado antes de apartar la cacerola del fuego porque encuentro que si las tengo mucho quedan demasiado blandas y se rompen fácilmente al removerlas junto con el resto de ingredientes. Las tengo unos pocos minutos para que se tomen del sabor del plato y lo sirvo.
Están bien rico!!!

Rollitos de pavo braseado rellenos de manzana

En menos de 15 minutos y tenemos listos estos deliciosos rollitos. Se comen calentitos, el contraste entre el pavo braseado, el dulce de la manzana, el crujiente de los Doritos, el aroma de la canela.... Un buen entrante o un primero para la cena rapidito y sencillo.
Por cierto, esta receta es un "invento" de hace muchos años de mi "Homo Habilis" con lo que tenía en el frigorífico (que no solía ser mucho!!!)...mezcló y...quedaron estupendos!!!
 
INGREDIENTES: * Manzanas, mejor de la variedad Reineta
(pero pueden valer de cualquier otra).
* Lonchas de pavo braseado
(con otros embutidos tipo jamón york
 salen pero salen peor...)
* Tortitas de maíz tipo "Doritos"
* 4 cucharadas de azúcar
* Un poco de canela en polvo molida
 
 
 
 
 
Descorazonamos, pelamos y troceamos chiquitas las manzanas y las ponemos en un recipiente apto para microondas.
Agregamos el azúcar y la canela. Removermos.
 
Metemos en el microondas unos 7/10 minutos, depende de la cantidad. A mitad del tiempo programado sacamos el recipiente y removemos el conjunto para volver a meter en el microondas y que se termine la cocción de las manzanas.

 
Aplastamos un poco la manzana con un tenedor. Con las manos desmenuzamos los Doritos.
 
Extendemos las lonchas de pavo braseado sobre el plato, ponemos un poco de manzana y sobre ellas un poco de doritos troceados y envolvemos. Comer calentitos. Están deliciosos!!!