jueves, 24 de diciembre de 2015

Empanada gallega III/III (Montaje de la empanada y horneado)

Ayer preparamos un riquísimo relleno de bacalao y pasas que tenemos frío ya y que al haber pasado un día ya los sabores se han integrado perfectamente y está hoy más sabroso aún que recién cocinado. Hace unas horas que preparamos nuestra masa a mano o en thermomix, le hemos dado el tiempo de reposo  para que la levadura actúe y la masa leve y ahora ya la tenemos lista para montar una empanada que tras su horneado quedará de auténtico lujo!!

Habíamos dividido la masa en dos, una parte (la más grande) la utilizaremos para hacer la base de la empanada y con la parte pequeña de masa haremos la tapa.

En este punto nos encontraremos con una masa que ha cambiado su aspecto desde que la pusimos a levar. La levadura ha realizado su trabajo y la masa ha fermentado, tiene en su interior gas. Veremos que al tomar el trozo más grande de masa en la mano la notamos mucho más esponjosa y que al empezar a amasar es como si ese gas se fuera y la masa volviera a bajarse. No os preocupéis, es el proceso normal!!
1.- Podemos estirar la masa directamente con el rodillo sobre la encimera espolvoreada ésta ligeramente con harina. No pongáis demasiada harina en la encimera porque si no tenéis mucha experiencia y necesitáis mucho trabajo de rodillo al final esta harina se incorporará a la masa y la endurecerá. Es mejor poca cantidad, una película finita que podemos extender con la palma de la mano.
Intentaremos ir presionando con el rodillo desde el centro hacia fuera tratando de ir formando una placa de masa de grosor homogéneo y de dimensiones algo superiores al tamaño de la bandeja que vayamos a usar para el horneado.
Sobretodo quién no haya hecho nunca este tipo de trabajo... no vayáis con prisa, poco a poco, que la masa vaya adelgazando bajo la presión de nuestro rodillo. No pretendáis adelgazar la masa de una sola pasada. El bloque de masa que tenéis al principio bajo el rodillo debemos ir extendiéndole poco a poco...repitiendo las pasadas de nuestro rodillo sobre él. No presionéis en exceso en algunas zonas porque podéis romper la masa y llegar con el rodillo a la encimera. Tampoco pasaría nada. Eh!! Superponemos ambos trozos de masa si ocurre esto y seguimos estirándola.
Suelo usar una lámina de papel en el que marco con dobleces las dimensiones internas de mi bandeja. Esta lámina me sirve de punto de referencia para ver si tengo que estirar más o menos la masa.

Se trata de llegar a tener una placa de masa unos centímetros más ancha y más larga que lo que mida la bandeja porque será con este sobrante con el que "cosamos" la parte inferior a la superior más tarde.


Si creéis que transportar la  masa estirada desde la encimera a la bandeja os va a resultar difícil os propongo un pequeño truco para estirar la masa mucho más fácilmente que a mí me resulta muy práctico y que seguro que os gusta. Se trata de hacerlo entre dos láminas de papel vegetal.

De esta forma no se os va a pegar ni a la encimera, ni al rodillo pero sobretodo, lo que facilita este sistema es poder coger la lámina de masa y colocarla en la bandeja. Al no tocar la masa no se estirará de ninguna parte y la podréis colocar con absoluta comodidad moviéndola incluso un poco si no la habéis puesto bien ubicada a la primera. 

El papel que queda en contacto con la bandeja impedirá que la empanada se pegue a la misma durante el horneado. Tan solo tendréis que retirar la lámina de papel de arriba. 
Colocación de la capa inferior en la bandeja de horno.
Una vez del grosor y tamaño deseados envolveremos la masa en el rodillo. No intentéis cogerla de un extremo, levantarla y llevarla a la bandeja, es os estirará y deformará!! Poned el rodillo cerca de uno de los extremos estrechos del rectángulo, con las manos cercioraos de que está tocando bien el rodillo y acto seguido levantad un poco éste moviéndolo hacia el otro extremo de la masa a la vez que lo vamos girando muy levemente. Veremos que según nos acercamos al final de la masa vamos "arrastrando" enrollada en el rodillo toda la masa. Ahora solo queda levantar el conjunto y situar un extremo de la masa de manera que sobresalga unos centímetros del ancho, ir desenrollando la masa envuelta en el rodillo mientras se va depositando en la bandeja hasta tenerla extendida del todo.
Si no os ha quedado bien colocada no la mováis con las manos. Poned una lámina de papel vegetal encima, centrada sobre la masa!! de modo que quede igual cantidad de papel restante por todos los lados y dad la vuelta al conjunto de bandeja y masa con papel encima de modo que os quede en la encimera de nuevo la masa sobre el papel. Ahora podéis volver a coger con comodidad el papel y situarlo bien centrado en la bandeja.

2.- Una vez tenemos estirada y colocada en la bandeja la capa inferior de nuestra empanada vamos a proceder de igual modo con la capa superior. Esta vez formaremos un rectángulo de las medidas de la bandeja, sin que haya sobrante. Dejaremos esta capa de masa que hará de tapa a la espera, tapada con un trapo limpio o entre dos papeles vegetales para que no se reseque.
3.- Será el momento de rellenar nuestra empanada con el guiso que preparamos ayer y que deberá estar frío, jamás caliente!!
Extenderemos una capa generosa de relleno, no tanto que resulte difícil de comer luego ni tan escasamente que los bocados solo sepan a masa. Alisamos la superficie con un tenedor.

4.- Con unas tijeras recortamos el sobrante de masa que pudiera haber. Con estos restos de masa haremos los adornos.

Ahora sí, taparemos el relleno con la otra capa de masa que tenemos reservada para que haga de tapa de la empanada.

5.- A continuación realizaremos el cosido al borde lo que los argentinos llaman "el repulgo". Por cierto, qué preciosa palabra casi en desuso aquí en España. No es cierto? :) Creo que es el nombre que se le aplica al cosido de dos telas en el borde de una prenda formando un dobladillo. Y eso es lo que hacemos en realidad con el borde de la empanada!!  Se trata de ir "cosiendo" ambas capas de masa. Para ello tomamos con los dedos un poco de masa de abajo y vamos doblándola hacia el centro de la empanada sobre la capa superior practicando un pequeño pliegue y presionando ligeramente para que queden bien firme la unión. Vamos realizando este cosido a lo largo de todo el perímetro de la empanada.

Si vemos que nos resulta difícil hay quienes cosen ambas partes presionando con un tenedor como se hace con las empanadillas pero si os soy sincera yo nunca probé a hacer esto. No estoy segura que este tipo de unión sea efectiva cuando la masa empiece a tomar calor y se deforme un poco por efecto de él, no sé si no se empezarían a despegar ambas caras de la empanada y permitirían que se saliera el relleno.

6.- Batimos el segundo huevo que teníamos entre los ingredientes y con ayuda de una brocha de cocina pintamos toda la superficie de la empanada insistiendo bien en el borde para que contribuya al pegado de las dos caras. Con el dedo índice haremos con cuidado lo que se llama "la chimenea" Es un agujerito que permite que escape el vapor que emite el relleno al cocerse en el horno y que impide que la masa se deforme con ello. Pinchamos con un tenedor toda la masa practicando así diminutos orificios que servirán para igual fin que la chimenea.

7.- Con los restos de la masa que nos quedó al recortar la capa de abajo realizamos pequeñas tiras que nos servirá para adornar nuestra empanada.

Esta vez me sobró tan poco que no he tenido casi así que he hecho lo que he podido ajjajaja Me hubiera gustado tener para adornarla del modo habitual que suelo hacerla: con un dibujo de rombos formado por tiras cruzando de parte a parte toda la superficie de la empanada. Pero esto es lo que tiene la cocina de casa...que es real  y se presentan pequeños problemas caseros!!jejje

Una vez colocados los adornos volvemos a pintar un poco con nuevo batido sobre ellos. 
Por cierto, es mejor pintar primero con huevo y poner los adornos que pintar toda la empanada una vez adornada con las tiras porque el huevo del pintado ayuda a que las tiras no se despeguen en el horneado. Haciéndolo así, necesitarán que se pinten los adornos tras su colocación.
8.- Y por fin el último paso (casi jjejejej)!! El horneado de la empanada.
La empanada, a diferencia de algunos bizcochos, debe cocerse a bastante temperatura. 
Tendremos precalentado el horno a unos 210/220 grados, calor por arriba y por abajo y ubicaremos la bandeja con la empanada más o menos en el centro de la altura del horno. Unos 45 minutos más o menos serán suficientes para que nuestra empanada adquiera un apetitoso y delicioso tono dorado.

No dejéis nunca una empanada demasiado blanca...parecerá enferma!! :) Tampoco es cuestión de churruscarla, eh!! 
Un último consejo para evitar sorpresas: Cuando veáis que la empanada está ya hecha y antes de retirarla del horno levantad con cuidadito un poco del papel de una de las esquinas con una mano, con la otra y con sumo cuidado de no romper la empanada (cosa fácil en este punto porque la masa está muy caliente ahora...) levantad una pizca la empanada con una espátula, no mucho, lo suficiente para comprobar que la base está hecha y dorada también. Siempre os digo que los hornos son caprichosos el mío, tiene siempre más calor por arriba que por abajo y cuando pongo los mandos en la posición que conviene a este horneado la parte de abajo emite en algunas ocasiones menos calor del necesario así que lo que suelo hacer es dejar los primeros minutos de horneado solo por abajo para que se haga la parte inferior y luego no quede cruda. Pasados cinco o diez minutos es cuando pongo calor por arriba y por abajo.

9- (Opcional) Bueno, aquí la mayoría de la gente da por terminada esta empanada pero para quienes como yo, queremos que la superficie tenga un brillo suave, sin exageraciones, eh!! lo que hacemos es, con la empanada recién sacada ya del horno es humedecer un trozo de papel de cocina en aceite de oliva virgen extra y extendemos con mucho cuidado sobre toda la superficie, incluso sobre los adornos. Esta capa deberá ser ligerísima, no es cuestión de pringar la masa empapándola de aceite. "Pintándola" así en caliente la masa absorberá el aceite y se quedará con un brillo muy muy bonito!! Además debo agregar que esta fina capa mantiene por algo más de tiempo la empanada sin que se reseque...si es que tenéis oportunidad de comprobarlo porque habitualmente no quedan restos para el día siguiente!! Los devoran!! 

De todos modos si sois pocos en casa y habéis hecho un empanada un poquito grande no hay problema para congelar la empanada. Tan pronto se enfríe completamente envolvedla en trozos o entera en film de cocina con varias capas para que no entre aire ninguno y metedla en el congelador. A la hora de consumirla no tenéis más que dejar que se descongele y meterla en el horno precalentado y apagado durante un ratito para que se ponga tibia. No es necesario que llegue a calentarse del todo y por supuesto no volved a hornearla, se resecaría!!

Bueno pues tras tres artículos tenemos esto en nuestros platos... pide o no que le demos un buen bocado? Ja!! De lujo!! Esta empanada ha salido de lujo!! ;) 
Quiero aclarar en este artículo también que si las empanadas me salen bien no es mérito mío si no de una mujer encantadora y una gran cocinera, mi suegra. Como estos artículos los he escrito en honor a ella os voy a poner una fotografía de un lienzo que estoy pintando al óleo (lo dejé parado hace tiempo y en algún momento imagino que lo terminaré...son tantas las aficiones que tengo  y el tiempo es tan limitado!! :)   ) Pues esta señora encantadora es Doña Pepita quién me enseñó hace años no solo a hacer empanadas si no muchas otras recetas!! En honor a ella he tratado de redactar estas tres entradas lo mejor que he sabido :)




Empanada gallega II/ III (Receta y preparación de la masa a mano o en Thermomix)

Ayer hicimos el relleno de esta empanada gallega cuya masa nos disponemos a hacer ahora mismo. Esta mañana haremos la masa y a la tarde, antes de cenar, montaremos la empanada y la hornearemos. Pinchad en cada uno de los vínculos para ir viendo los tres pasos.
Parece que cuando uno le dedica tres entradas a una sola preparación debe ser algo realmente difícil y no lo es en absoluto. De hecho quienes de vosotros hayáis hecho alguna vez empanada pensaréis que incluso muchas de las explicaciones son innecesarias. Puede ser para quienes tengan ya alguna práctica pero he preferido redactar estas tres entradas para que alguién que jamás hizo una empanada pueda hacerla sin dificultad alguna y no se quede en algún paso preguntándose y ahora qué? así es suficiente? y si me pasa esto qué hago?
Me disculpo ante quienes le sobren explicaciones pero prefiero que vosotros, lectores con cierta experiencia os saltéis párrafos que los que se acercan por primera vez a esta deliciosa receta gallega no se animen a hacerla por falta de explicaciones o crean que es algo muy complicado. Ya digo, el largo de las entradas no está en relación a la dificultad si no que obedecen a  mi voluntad de ofrecer todo tipo de detalles en la explicación!! :)
Propongo este plato para formar parte del menú de algunas de las celebraciones de estas Fiestas Navideñas porque es comodísimo. Nos permite tenerlo hecho casi desde el día anterior con lo que no iremos apurados a última hora. Es fácil de preparar y podemos hacerla con muchos ingredientes, no necesariamente con bacalao como la que yo estoy preparando. De berberechos está riquísima, de lomo es una sabrosura...en fin, que la hagáis de lo que la hagáis que seguro que os sale de lujo!!
Para que una empanada gallega quede de lujo debe tener un buen relleno, una buena masa y una correcta cocción. Todo es preciso pero aquí sí que es verdad que el secreto fundamental está en la masa. Fijaos que cuando habéis comprado empanada normalmente no dejan de estar buenas por el relleno, lo que es intragable muchas veces es la masa. O la hacen como un engrudo imposible de tragar o está reseca o parece literalmente pan soso. Una buena empanada debe tener una masa deliciosa, ligeramente quebradiza, un poco hojaldrada (gramada como dice mi suegra jejeje) ni gruesa que la convierta en una pesadez ni tan fina que no aguante el relleno y se nos deshaga en las manos al tomarla. Tierna y crujiente!! Un puntito aceitosa pero no pringosa. La empanada debe quedar apetecible, no solo al paladar, también a la vista!!

Ingredientes para la masa (para una empanada del tamaño de una bandeja de horno)

  • 700 gramos de harina de fuerza 
  • 2 huevo (1 para la masa y otro para el pintado de la empanada)
  • una pizca de sal
  • 180 gramos de manteca de cerdo o 180 cc de aceite de oliva virgen extra
  • un vaso de agua que quizás no usemos entero
  • Unas cucharadas del líquido del relleno
  • Una copita de vino blanco (que no sea dulce)
  • 25 gramos de levadura fresca de panadero

Recetas para la masa de empanada hay en la Red y en libros a miles. Todas tienen unos ingredientes imprescindibles: harina, grasa, sal y algún líquido (agua, vino, etc). Pero luego hay otros ingredientes que son los que dan ala masa un "matiz" u otro. Con huevo y sin huevo, con aceite del sofrito y sin él, con harina de trigo o de maíz, con levadura fresca o seca... Esta que os propongo queda sabrosa, ligeramente hojaldrada, nada seca en absoluto, en definitiva, muy agradable de comer!!
A propósito de las levaduras:
Vemos que en libros de cocina, en blogs y en páginas webs se nos habla fundamentalmente de tres tipo de levaduras y puede que alguno de vosotros si no tiene algo de experiencia se haga un poquito de lío. Os explico:
Está la levadura química o polvos de hornear. La que todos conocemos como tipo "Royal". Suele venir en sobrecitos con un polvo blanco y fino en su interior. Esta levadura no nos sirve para la empanada!!!. La levadura química se utiliza más bien en repostería a la hora de hacer bizcochos o madalenas. Se trata de una levadura que hace "subir" la masa dentro del horno con el calor del mismo, nosotros, por el contrario,  precisamos que nuestra levadura haga levar la masa antes de hornearla así que este tipo de levadura química no nos vale para la empanada.
Levadura seca de panadero. También viene en sobres. En este caso se trata de un granulado de color crudo. No precisa disolverse en agua antes de su utilización. Se utiliza para la elaboración de masas de pan y fermentadas. Hace levar (fermentar, subir) la masa antes de hornearla de ahí su utilización a la hora de hacer pan. La podéis adquirir en la mayoría de supermercados y su tiempo de conservación es bastante extenso, al contrario de la fresca que dura bastante poco. La levadura seca podría servirnos para la masa de la empanda exactamente igual que la que vamos a usar que es este tercer tipo que os comento a continuación. En realidad es la misma levadura pero deshidratada por tanto si decidimos usarla deberemos poner aproximadamente un tercio del peso que se indique para la fresca.
Levadura fresca de panadera, también llamada prensada. Suele venir envuelta en papel en forma de pequeño bloque de un color blanco crudo. Es preciso disolverla en un líquido ligeramente templado antes de mezclar con el resto de ingredientes de la masa. Es imprescindible conservarla en el frigorífico, de ahí su nombre de levadura fresca. Está disponible en muchos supermercados junto a los productos refrigerados. Comprobad siempre la fecha de caducidad antes de comprarla ya que tiene un periodo de utilización bastante corto. Esta es la que vamos a usar en la empanada hoy.
A propósito de un par de utensilios:
No es cuestión de que para hacer una empanada os lancéis esta tarde a la tienda en busca de estos cacharros pero os quería comentar algunos porque quienes cocinamos con frecuencia, a la larga, nos vamos haciendo de ellos. Son utensilios que nos facilitan mucho la labor y ayudan muchas veces a que los resultados sean óptimos.
Tengo varios rodillos adecuados al tipo de masa que quiero preparar. Este es el más grande y tiene una anchura adecuada para extender la masa de la empanada. Si usáis un rodillo demasiado estrecho no abarcará el ancho que necesitáis y al ir haciendo presión sobre la masa en una zona tan estrecha es fácil que os quede más gruesa de unos lados que de otros. De otra parte deberíamos usar un rodillo que permita cierta "potencia" jajaja Me explico. No es fácil extender cierta cantidad de masa con un rodillo de grosor y ancho como los de juguete. Precisamos un rodillo con el que podamos hacer algo de fuerza sobre bastante área de la masa y nos facilite el extendido.
Los aros laterales no los utilizo en esta preparación porque el ancho del rodillo es menor que el que se precisa para la empanada y me quedarían las "huellas" de los aros en la lámina de masa. De modo que los quito cuando hago empanada pero son muy útiles para obtener láminas del ancho del rodillo y con un grosor perfecto y homogéneo en toda su área. Lleva tres aros que permiten tres grosores distintos de masa según el que precisemos.
Espátula ancha sin mango. No estoy segura que se llame así por si queréis adquirirlas. Es curioso que algo tan simple no me haya resultado fácil encontrarla en los comercios. La venden en varios tamaños, os aconsejo que compréis una grandecita.
Os servirá de gran ayuda para ir recogiendo y mezclando inicialmente los ingredientes de la masa hasta que están mezclados y os evitará tener que pringaros las manos en el comienzo de la preparación de la masa.
Elaboración de la masa:
Disolvemos la levadura: En un pequeño bol ponemos un poquito de agua que templamos muy ligeramente. Ojo!! que no esté caliente, solo templado o de lo contrario "matareis" la levadura. Introducimos en ella el bloque de levadura desmenuzado ligeramente con los dedos y dejamos que repose un minuto o dos. A continuación mezclamos agua y levadura, se formará una crema suave y ligera.
Tenéis todo preparado? La encimera escrupulosamente limpia y libre de cacharros para trabajar cómodamente? Sí? Pues venga...a meter las manos en la masa.
Echamos sobre la encimera los 700 gramos de harina formando un montículo y ahuecando el centro para meter luego en él el resto de ingredientes.
Metemos en el medio del hueco de harina la manteca de cerdo que estará a temperatura ambiente para que sea fácil de trabajar; el huevo entero, la pizquita de sal y en la parte opuesta a dónde hayamos puesto la sal volcaremos el contenido del bol con la levadura disuelta (el azúcar y la sal hacen malas migas con la levadura en contacto directo)
Ahora es cuestión de que con la espátula vayamos "recogiendo" la harina del borde del "volcán" y la vayamos echando hacia el centro. Cuidado al principio porque es fácil que se "rompa" esta pared de harina que contiene los elementos líquidos y se salgan por fuera. No hay problema!! tomad enseguida un poco de harina de otra parte del borde y subirla con la espátula junto al líquido que se salga.
Tras un par de minutos los líquidos ya se habrá absorbido por la harina y la manteca y no habrá peligro de derrames. Id picoteando con el borde de la espátula la masa para que las porciones de manteca vayan siendo cada vez más pequeñas y los ingredientes se vayan mezclando. Será el momento de agregar distribuyéndolo por  la superficie la copa de vino (que no debe estar frío del frigorífico, si no a temperatura ambiente!!!)

Ahora ya tenemos los ingredientes mínimamente revueltos aunque todavía vemos los distintos ingredientes a trocitos. La masa está en condiciones de dejar la espátula de lado y comenzar el amasado.

Fijaos que todavía pueden apreciarse los trocitos de manteca de cerdo, el huevo, etc. Es cuestión ahora de que amasemos amorosamente hasta que vayan incorporándose y llegue un momento en que la masa presente un aspecto liso y homogéneo dónde ya no se aprecien los distintos ingredientes.
Es difícil cocinar y hacer una sola fotografías a la vez. ajajjaja la razón por la que solo aparece una sola mano es obvia. La otra la utilizaba para sostener la cámara!! jajaja Pero evidentemente se amasa con las dos manos :)
Quería mostraros en tres pasos los movimientos que uso para amasar. En el primero tengo la masa "recogida" con las dos palmas de la mano. En el segundo, presiono con el borde de la palma de la mano "retirando" la masa hacia fuera. En el tercero la masa estirada y lista para volver a recogerla hacia mí con las palmas de las manos. Ir repitiendo este movimiento durante unos minutos.
No tengáis prisa. El amasado no es un trabajo, es un placer!! y un tiempo en que debéis disfrutar con él. No sabremos si la masa está demasiado seca o precisa de algo de agua hasta que la hayamos trabajado bien con las manos así que no os precipitéis echado agua o harina de más antes de tiempo.
Puede darse el caso que tras mezclar bien los ingredientes con el amasado veáis que la masa está excesivamente dura y seca y se presenta difícil el amasado. Está seca, las manos no "corren" al estirarla. Tendremos que agregar algo de agua. No añadáis demasiada de golpe porque podéis pasaros. Mojaros las manso ligeramente en agua y seguir trabajando la masa. Veréis que aunque poca cantidad el líquido aportado ablanda enseguida la masa y facilita el trabajo.
Os puede pasar lo contrario, que ya llevéis unos minutos amasando y veáis claramente que la masa se os sigue pegando a las manos dejando rastros lechosos en la encimera. Está claro entonces que esta masa precisa de algo más de harina.
Espolvoread un poco en la encimera y sobre ella colocad el bloque de masa y seguid trabajando. Veréis que en breve es absorbida por la masa y que deja de pegarse tanto a manos como a encimera. La masa entonces se convierte en un material dúctil y agradable entre vuestras manos!! Disfrutad con ella!! :)
Cuando llevemos aproximadamente diez minutos trabajando nuestra masa, dejadla reposar un rato tapada con una tela o un trapo de cocina que solo uséis para estos menesteres. Cuando volváis al amasado comprobareis que la masa se ha relajado y podemos seguir trabajando unos minutos más mucho más fácilmente. En este punto ya la tenemos casi. Está uniforme, no se ven los ingredientes, es homogénea y cada vez más suave y fina al tacto.

Amasamos todavía tres o cuatro minutos más. La masa está ahora perfectametne uniforme. No se identifican ya ninguno de los ingredientes de los que se compone. Presenta un aspecto suave, agradable al acto y fácil de trabajar y nuestras manos están limpias, ligeramentee aceitadas. No está dura ni tan blanda que resulte pegajosa. Está en su punto, blandita y agradablemente elástica!! :)

Con un cuchillo o con la propia espátula cortamos la masa en dos. Una mitad ligeramente más grande que la otra. La grande la usaremos como base de la empanda y la pequeña para formar la tapa.
Formamos dos bolas y las dejamos en un recipiente bien amplio.

No conviene que en la superficie de la masa se forme por resecamiento una costra. A la levadura le costaría más actuar de manera que conviene que humedezcamos ligeramente el trapo con el que las cubriremos durante el tiempo de levado y que toda  la superficie de la masa esté en contacto con él para que permanezca ligeramente húmeda.
Tenemos nuestra masa trabajada. Resta que esperemos a que la masa leve y debe hacerlo a la temperatura idónea. Es decir, que la levadura actúe y haga fermentar nuestra masa proceso durante el que aumentará su tamaño bastante. Se tornará esponjosa y cambiará de apariencia.
Si la cocina está muy fría conviene que el cacharro dónde tenéis la masa levando lo situéis cerca de un lugar cálido. Si estáis haciendo un caldo por ejemplo, ponedlo no pegado, porque sería demasiada temperatura pero relativamente cerca para que le llegue el calorcito sin exceso. Incluso en el interior del horno si lo habéis usado hace poco y está solo ligeramente templado (no más de 30/40 grados)
Si por el contrario estáis haciendo vuestra empanada en otro momento del año y hace mucho calor es conveniente poner a levar la masa en un lugar fresco.
Hasta aquí esta entrada sobre la masa. El tiempo de levado dependerá de las prisas que tengáis. Incluso con una hora y pico suele ser suficiente pero que esté más horas no le viene nada mal a la masa. Yo dejo que la levadura actúe varias horas.
En el siguiente artículo montaremos nuestra empanada con la masa ya fermentada y la hornearemos con un relleno de bacalao y pasas de lo más sabroso que preparamos ayer.


Por último, como no todo el mundo tiene las ganas ni la disponibilidad de tiempo para hacer un amasado a mano he decidido dar las explicaciones para preparar esta masa en la Thermomix también pero me vais a permitir que lo haga en unos días, cuando el trabajo en mi cocina baje algo de intensidad. Prometo añadir esta explicación en breve!!